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FRANCISCO AZUELA
En homenaje a su trayectoria universal
Al Pueblo de Bolivia
Nació en León-México,
un 8 de Marzo de 1948,
tal vez por la invocación de Mariano Azuela
(que lo quería a su lado),
para juntos escribir los caminos del mundo.
Su padre lo llevó
a los paraísos rusos del alma
y su madre, a la memoria y la esperanza.
Un niño
que a los siete años escribe poemas
hace su origen de agua cristalina,
del canto y vuelo de los pájaros,
de los ríos y noches de lunas.
Un poema de Pushkin lo lleva en la sangre.
“Ludmila fue raptada al momento de casarse,
Ruslan, en competencia, decide rescatarla.
Chernomor, como la sombra que ama la belleza,
tiene a la doncella para su contemplación perpetua.
Ruslan, ayudado por los espejos que no lo revelan,
rescata a Ludmila y así reintegra la belleza al mundo.”
_Es la belleza, Francisco,
la que siempre has anhelado rescatar,
ayudado por los espejos del corazón
y quizá de la inocencia. Del abismo_.
Siguiendo a Nezahualcóyotl y las Leyendas Mayas
ha construido el camino de la palabra a los sentidos.
El Maldicionero,
_un levantador de almas_,
une culturas y denuncia pobrezas,
es un himno en escalera ascendente
en sacrificio por la gente y el poema.
El Tren de Fuego,
donde la luz viaja
de Quetzalcóatl a las arenas bíblicas
y a la intimidad de sufrir a solas.
La Palabra Ardiente,
el Maldicionero vuelve con la palabra en la palabra,
la libertad del tiempo se expande en la mujer,
en la naturaleza, en el testimonio.
Donde el grito maldice lo que no es amor,
el canto dolido de América
desde los incas y el Lago Titikaka
hasta los aztecas y mayas.
En Guanajuato
leía su poesía a los amigos,
(en la casa que le correspondía vivir en ese entonces),
por las noches, entre vodkas y lunas,
ahí se conoció un hombre inactual,
(un simbolista o romántico)
atado a los cuentos de ilusiones prohibidas.
Hacía nacer la palabra
y hacía sentir la soledad y el abandono,
la impotencia por vivir el poder y la ruina.
En Latinoamérica,
ha tenido cargos diplomáticos
y amores encarnados,
uno al lado del otro
y su rostro lo sustenta.
La belleza,
que siempre buscó de niño,
la ha encontrado en tierras lejanas…
Honduras, Costa Rica, España, Francia,
Portugal, Irán y ahora Bolivia,
(porque su tierra
apenas le ha dado un rumor frío
de incomprensión y desdicha).
Y sin embargo,
nunca ha olvidado esta tierra,
donde aquellas aguas cristalinas
(que sintió de niño),
al canto y vuelo de los pájaros,
de las noches con lunas lo siguen llamando.
_Francisco,
sea como sea,
eres el más latinoamericano de todos…
pero naciste entre nosotros,
aquí está tu origen
y tu mismo eres un camino.
Donde siempre estarán esperando tu familia,
los amigos, los actos sensibles de la vida…
siendo el pan y vino del alma,
del reconocimiento y de los tiempos por vivir_.
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